La obra narra en tres actos el deseo incontenible de Yerma, su protagonista, de ser madre y el odio que siente hacia sí misma cuando no lo consigue. Yerma es una oda a la mujer que se enfrenta a prejuicios sociales, roles tradicionales y expectativas autoimpuestas. Es un examen de la sociedad rural española y una reflexión sobre la naturaleza de la maternidad.