Ana Frank documentó su vida en su diario mientras se escondía de los nazis durante la Segunda Guerra Mundial. Ana era una joven judía que amaba las cosas que a todos los niños les encantan, como estar con su familia, ir al cine y escribir historias. Cuando ella y su familia se vieron obligados a esconderse, escribir en su diario fue un gran consuelo y una forma de encontrarle sentido a la vida durante esa época aterradora. Poco sabía entonces lo significativas que serían sus palabras para el mundo entero, o que se convertirían en una fuente de inspiración para los lectores de hoy. Este libro ilustrado es parte de una serie de biografías que se encuentran entre los libros infantiles más vendidos de The New York Times.