Stephen Hawking fue reconocido como una de las mentes más brillantes de nuestro tiempo y una figura inspiradora tras superar su diagnóstico de ELA a los veintiún años. Es conocido tanto por sus avances en física teórica como por su habilidad para hacer que conceptos complejos fueran accesibles para todos, y se le reconocía por su ingenioso sentido del humor. Al momento de su muerte, Hawking trabajaba en un proyecto final: un libro que recopilaba sus respuestas a las grandes preguntas que le planteaban con frecuencia, preguntas que trascendían el ámbito académico.