En esta colección de relatos que entrelazan la vida en los barrios antiguos de la capital y la riqueza de la tradición oral, el lector descubrirá escenarios y personajes increíbles, tal vez incluso terroríficos. Dentro de cada cuento o leyenda se pueden recuperar relatos tan conocidos como El Sombrerón, La Llorona o La Siguanaba; y otras un poco menos escuchadas como La Leyenda del Xocomil o La Mariposa Negra. “Vale decir -señaló el crítico sudamericano cuando apareció la primera edición- que en estas prosas artísticamente trabajadas, armónicas, flexibles y llenas de sugerencias, encontramos pura poesía”. Cada uno de los 19 cuentos muestra el firme aporte de Barnoya a la narrativa, pues no han dejado de contribuir a la difusión del costumbrismo guatemalteco desde que se publicaron por primera vez.