Hace siglos, ángeles y demonios dieron origen a tu mundo en una unión prohibida. Ahora han venido a reclamar.
Mantente firme entre los mansos y malvados del Santuario para luchar contra cadáveres ambulantes, cultistas horripilantes, serafines caídos y los Señores del Infierno.
Cuando los Altos Cielos y los Infiernos Ardientes entran en guerra, la humanidad debe ser su propia salvación.