Siguiendo el rastro de una misteriosa lata de cangrejo, Tintín termina preso en un barco perteneciente a una banda de traficantes de opio. Allí se encuentra con el malvado Allan y, por primera vez, con el capitán Haddock, entonces un patético esclavo de su adicción al alcohol, un vicio que le causa innumerables problemas a él y a Tintín, quien intenta ayudarlo. La rehabilitación del capitán llega tras su desintoxicación forzada durante su viaje por el desierto. El 10 de mayo, las tropas alemanas entran en Bélgica, interrumpiendo la publicación de Tintín en el País del Oro Negro. El desastre se cierne sobre todo el país. Hergé, con su hija y su cuñada, partió hacia París el 15 de mayo, y desde allí se alojaron con amigos en la región de Auberge a la espera de los acontecimientos. El 30 de junio, regresaron a Bruselas, donde Hergé descubrió que Le Vingtième Siècle había muerto y que Le Petit Vingtième también había desaparecido.