La vida de Matthew Corbin, un niño de doce años con trastorno obsesivo-compulsivo, transcurre en la más absoluta pulcritud e intimidad: su miedo a los gérmenes le obliga a vivir encerrado en su habitación. Convencido de que la más mínima interacción con otras personas puede provocarle una enfermedad, Matthew se pasa los días mirando el mundo a través de la ventana. Sin embargo, un evento imprevisto sacude su existencia: un niño ha desaparecido en el vecindario, y solo Matthew puede haber visto signos reveladores.