De humo, de piedra, de arcilla, de seda, de cuero, de árboles, de plástico y de luz... Un viaje a través de la vida del libro y de quienes lo han custodiado durante casi treinta siglos. «Muy bien escrito, con páginas verdaderamente admirables; el amor por los libros y la lectura son la atmósfera en la que se desenvuelven las páginas de esta obra maestra. Estoy absolutamente seguro de que seguirá leyéndose cuando sus lectores actuales ya estén en el más allá». Vallejo ha decidido sabiamente liberarse del estilo académico y ha optado por la voz del narrador, entendiendo la historia no como una serie de documentos citados, sino como una fábula. Así, para el lector común (a quien Virginia Woolf defendía), este encantador ensayo resulta más conmovedor e inmediato, al ser simplemente un homenaje al libro desde la perspectiva de un lector apasionado.