El infinito en una caña, de Irene Vallejo, es una extraordinaria oda al amor por los libros que ha cautivado a millones de personas en todo el mundo. Este libro sobre libros cobra nueva vida con la adaptación gráfica del dibujante Tyto Alba, cuyas excepcionales ilustraciones nos transportan a los campos de batalla de Alejandro Magno, los palacios de Cleopatra, las primeras librerías y los talleres de copia manuscrita, pero también a las hogueras donde se quemaron códices prohibidos, la biblioteca bombardeada de Sarajevo y el laberinto subterráneo de Oxford en el año 2000. Estos dibujos y acuarelas, que narran la historia de un artefacto incomparable nacido hace cinco milenios, cuando los egipcios descubrieron el potencial de una caña a la que llamaron papiro, nos hacen partícipes de la aventura colectiva de quienes han salvaguardado los libros durante casi tres mil años.