Era como si la pintura la hubiera llamado, obligándola a detenerse. Y al leer la inscripción en el reverso, "Rose Madder", supo que tenía que ser suya, el adorno perfecto para su flamante hogar como mujer libre. Después de años de abuso, Rosie Daniels finalmente dejó a su esposo y comenzó una nueva vida en otra ciudad. Pero es muy difícil no dejar pistas, y Norman, el policía brutal con el que se había casado, inicia la búsqueda sistemática e implacable de su esposa. Cada vez está más cerca, y Rosie se da cuenta, no sin miedo, que su único aliado es esa figura pintada en el cuadro, que la invita a ir a su lado de la realidad. Lectores y blogueros han dicho... «Este libro me tiene muy enganchado... Pocas veces me llevo un libro a todas partes, para aprovechar cualquier momento que pueda rascar para leer, incluso cuando hago la compra con el libro en una mano y el coche en la otra o las consiguientes colas en las cajas... Pero no pude cerrar el libro y quedarme sin saber cómo seguía.