Claudio vuelve a ser un niño de cinco años y trae del pasado las anécdotas, las personas y los acontecimientos históricos que marcaron su vida. La mirada de Benedetti se centra en historias que llaman a la reflexión, y ofrece otras que todos podríamos reconocer como claves en la vida de un niño, un adolescente o un adulto: la desolación por la muerte de la madre, el descubrimiento del amor, el acercamiento al sexo, la conciencia social, la experiencia del placer y la aceptación del dolor. En definitiva, el paso del tiempo y las personas que amamos, que fundamentan nuestro camino existencial.