Hollis no puede controlar su emoción cuando Jameson finalmente le declara su amor. Pero a través de su extravagante cortejo, Hollis se da cuenta de que cada obsequio y mimos que recibe vienen con expectativas muy altas. Con la importante visita del rey de Isolte en el horizonte, Hollis cree que este es el momento perfecto para demostrarle a Jameson y a sí misma que tiene lo que se necesita para ser reina. Pero cuando conoce a un extraño de Isolte con el misterioso poder de ver dentro de su corazón, Hollis comienza a preguntarse si su vida con Jameson en el palacio será realmente su sueño hecho realidad o una prisión por el resto de su vida.