En 2005, Lydia Cacho sacó a la luz el famoso caso de Jean Succar Kuri, un hotelero de origen libanés, residente en Estados Unidos, que cometió abusos sexuales a menores en Cancún y que contó con la protección tanto de las autoridades locales como de políticos de alto rango, que incluso participaron en el delito de corrupción de menores. Protegidos de las autoridades en un Albergue para Víctimas del Delito gestionado por una ONG en Cancún, los menores denunciaron los hechos ante la Fiscalía General de la República, que, contra todo pronóstico, demostró los crímenes. Gracias a su valiente testimonio, Succar Kuri fue detenido en Arizona.