Es imposible que Conor Edwards se fije en alguien como yo. Se suponía que la universidad sería mi oportunidad para superar mi complejo de patito feo, empezar de cero y encontrar mi lugar en el mundo, pero nada más lejos de la realidad: terminé viviendo con las chicas populares y malas de Kappa Ji. No encajo con ellas y me hacen la vida imposible, así que cuando me retan a seducir a Conor Edwards en una de sus fiestas, sé que no tengo otra opción.