Ellie Ross vive para el baloncesto. ¿Su meta? Ser la primera chica en el equipo de su ciudad. ¿Su mayor obstáculo? Victor, con quien no habla desde los quince años y con quien las cosas definitivamente no terminaron bien. Jay Ross vive para su familia. ¿Su meta? Encontrar por fin su propósito. ¿Su mayor obstáculo? El nuevo cuidador de su abuela: el despreocupado e irritantemente perfecto Nolan. Del amor al odio solo hay un paso, pero del odio al amor hay un camino muy largo. Un camino lleno de crisis existenciales y de recibir un pelotazo en la cabeza.