Un sanguinario asesino tiene en vilo a la policía que no posee ninguna pista sobre su identidad sus motivos o ni siquiera quién puede ser su próxima víctima.Tan solo se sabe que comete los asesiantos en los días de lluvia y que oculta su rostro tras una macabra máscara en forma de rana. Sus métodos son extremadamente violentos y con cada asesinato deja un críptico mensaje que especifica la razón del crimen.