Tecnología de infrarrojos: Utiliza calor infrarrojo, que penetra en la cutícula del cabello para calentar desde el interior, ayudando a mantener la hidratación y reducir el frizz.
Placas de cerámica: Proporcionan una distribución uniforme del calor, minimizando el riesgo de daño y quemaduras.
Temperatura ajustable: Permite seleccionar la temperatura adecuada según el tipo de cabello, normalmente alcanzando hasta 450°F (232°C).
Calentamiento rápido: Se calienta en poco tiempo, permitiendo un uso eficiente.