Tras el trasplante de varios órganos de ghoul, Kaneki se va convirtiendo poco a poco en una especie de monstruo. Por si eso no fuera suficiente problema, empieza a trabajar en el Anteiku, donde empezará a conocer más profundamente qué significa ser un ghoul. Además, en su distrito se presentarán unos peligrosos inspectores de ghouls, apodados “palomas”.