Un año después de la muerte del rey Gustavo III, los vientos de la Revolución Francesa llegan hasta Suecia, donde la tensión se palpa en todo el país, convertido en un hervidero de conspiraciones, sospechas y recelos. En ese ambiente sofocante, Mickel Cardell, un veterano de la guerra contra Rusia, descubre un cuerpo horriblemente mutilado en un lago de Estocolmo.