Este trabajo es fruto de la experiencia que David Servan-Schreiber tuvo hace quince años, cuando le diagnosticaron un tumor cerebral. Después de someterse a tratamientos médicos convencionales, recayó y decidió estudiar a fondo toda la información disponible relacionada con el cáncer. A partir de ahí diseñó “una nueva forma de vida” basada en potenciar las capacidades del cuerpo y la mente, y beneficiosa tanto para prevenir la aparición de esta enfermedad como para impedir su avance, sin prescindir de la medicina tradicional.