Desesperada por detener la boda y sanar su corazón roto, Evangeline llega a un acuerdo con el carismático pero malvado Príncipe de Corazones. A cambio de su ayuda, este le pide tres besos, que Evangeline debe darle en el momento y lugar que él elija. Pero tras el primer beso prometido, Evangeline se da cuenta de que negociar con un inmortal es un juego peligroso, y que el Príncipe de Corazones quiere mucho más de ella de lo que inicialmente había acordado. El Príncipe tiene planes para Evangeline… planes que podrían terminar en un final feliz o en la tragedia más exquisita.