Tomar el ajo puede mejorar la salud del corazón, los vasos sanguíneos y puede ayudar a disminuir la presión arterial.
Estudios indican que tomar ajo durante los meses de invierno redujo la ocurrencia y la duración de los resfriados.
Se ha demostrado que el ajo mata a los parásitos, incluyendo la ameba y la anquilostomiasis, en tubos de ensayo y en animales. Otros estudios apoyan el uso del ajo para tratar las lombrices.