La mente puede curar el cuerpo. Muchas tradiciones lo afirman, pero por primera vez una doctora en medicina, Lissa Rankin, expone desde una perspectiva científica cómo los pensamientos, sentimientos y convicciones alteran radicalmente la fisiología. Ortodoxa de formación, Lissa Rankin pasó muchos años investigando su idea de que el cuerpo tiene una capacidad innata para repararse a sí mismo, íntimamente ligada a los procesos mentales. En este libro, la autora comparte con sus lectores los emocionantes resultados de su investigación, respaldados por la literatura médica. Y aunque no descarta el impacto de la dieta, el ejercicio o las vitaminas en la salud, dice que lo que pensamos y sentimos es aún más importante.