Con ritmo y lenguaje magistral, Fernanda Melchor, autora de Falsa liebre, explora en esta obra las sinrazones que subyacen en los más desesperados actos de barbarie apasionada. Una novela cruda y desgarradora en la que el lector se verá envuelto, atrapado por las palabras y la atmósfera de una terrible, pero a la vez alegre, fatalidad. Un grupo de niños encuentra un cadáver flotando en las aguas turbias de un canal de riego cerca de la ranchería La Matosa. El cuerpo resulta ser el de la Bruja, una mujer que heredó este oficio de su difunta madre, ya quien los habitantes de esa zona rural respetaban y temían. Tras el macabro hallazgo, las sospechas y chismes recaerán sobre un grupo de muchachos del pueblo, a quienes un vecino vio días antes mientras huía de la casa de la hechicera, cargando lo que parecía ser un cuerpo inerte. A partir de ahí, los personajes implicados en el crimen nos contarán su historia mientras los lectores nos sumergimos en la vida de este lugar plagado de miseria y abandono, y donde confluyen la violencia del erotismo más oscuro y las sórdidas relaciones de poder.